martes, 23 de junio de 2009

Energía: impuestos ahora, o colapso mañana?

por Lord Benetton

El petróleo se acaba... Urge gravarlo con impuestos, para que la economía tenga tiempo de adaptarse al subidon de precios tremendo de los próximos años.

Ya no va a haber petróleo barato (por debajo de 100$). La única duda es si hacemos que el precio suba ya lo suficiente (via impuestos) para que podamos ir adaptándonos... o enfrentarnos a un cierto colapso via hiperinflación... sin alternativas a mano.

Ejemplos de cosas necesarias que pasarían con el petróleo a 100-150$:
- aumentan las inversiones en ferrocarril (mucho más eficiente que el coche o el camión)
- se van pasando las mercancías a medios de transporte más eficientes (tren, barco)
- aumentan las ventas de cocinas solares, instalaciones solares térmicas, aislamiento...
- bajan las compras de coches (ya sobran coches, imagina en 5 años con la gasolina a 2 euros)
- empieza la sustitución de maquinaria por factor trabajo.

¿Qué hacer con el dinero recaudado? 1: Aliviar la deuda-pago de intereses del Estado y 2: ayudar económicamente a las familias sin ingresos (y por tanto dos logros: protección social y apoyo al consumo).

Si a alguien no le gusta la idea de que el petróleo y otras energías sean gravados con impuestos (es decir, que no quiere precios altos) que se prepare... los precios van a subir pero de verdad. El debate es: ¿subimos la cuesta suave o escalamos sin red?

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Dónde están nuestros reformistas?

por Ernesto Latorre

Hace años que desapareció la URSS. Y eso pudo suceder gracias a que tenía líderes reformistas. En Irán también los hay, al menos según los medios de comunicación masivos (no sé si alguien pillará la indirecta). Y según nos cuentan, hasta países como China tienen líderes reformistas.

No es tan malo ser reformista. Es reconocer que hay problemas que no se están teniendo en cuenta, y dar un paso adelante para solucionarlos. Entonces, ¿por qué nosotros -los habitantes de los países centrales- no tenemos reformistas? Hasta ahora, ni un Lafontaine ni un Bové dan muestras de jugar ese papel. Demasiado escorados hacia la izquierda, no logran conectar con la gente común. Otros, como Obama, parecen demasiado comprometidos con el establishment para afrontar seriamente los problemas reales. Molinos de viento o trenes de alta velocidad, la propuesta es seguir a toda máquina en dirección al precipicio.

¿Es que no hay ningún exministro, ningún empresario, alguien que conozca las tripas del sistema y se atreva a proponer cambios? Resulta difícil de creer que todos mantengan la sintonía con el enfoque actual de la sociedad tecnológica. ¿O, si se prefiere, una persona de la sociedad civil, tal vez alguien que haya liderado alguna organización?

No podemos permitirnos seguir como hasta ahora. Hemos pasado ya el cénit energético global, el punto de producción máxima de energía, y es, por tanto, imposible continuar la senda de crecimiento económico. Lo que significa: que todo el sistema financiero, basado en el interés compuesto, ha quedado obsoleto. Y que necesitamos que los precios energéticos reflejen la nueva situación: con impuestos o como sea, pero o subimos el precio de la energía (para permitir a la economia adaptarse), o el día en que el petróleo no llegue a dónde se necesita(y falta bastante poco), la sociedad va a sufrir un impacto realmente severo.

Hemos perdido el Norte. Cualquier ciudad del mundo occidental es un reflejo del disparatado despilfarro en que se ha convertido nuestro modo de vida. Y mientras tanto millones de nuestros hermanos agonizan en la miseria. Ayudarles a salir del infierno al que los hemos llevado cuesta mucho menos que lo que se está gastando en tapar agujeros en unos bancos que, de todas formas, tienen los días contados.

Necesitamos personas que pongan lo que es importante, primero, y lo accesorio después. Estos son los reformistas que necesitamos.

Ernesto Latorre

Gracias por tus comentarios.

martes, 16 de junio de 2009

El problema no es la crisis financiera

El problema no es la crisis financiera. El problema es la hambruna. El sistema económico capitalista no logra alimentar a la población. Ya son mil millones las personas que pasan hambre, un 10% más que hace un año, y los dirigentes capitalistas siguen sin afrontar el problema. ¿Tiene algún futuro un sistema económico que ni siquiera logra alimentar a su propia población?
Noam Chomsky vive en uno de los países del mundo en los que más gente vive en la miseria, Estados Unidos. Y desde allí, hace un llamamiento a dar prioridad a lo importante.
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jueves, 11 de junio de 2009

Necesitamos compartir

Como Humanidad, ¿cuál es nuestra elección ante el declive energético? ¿Vamos a reaccionar con egoísmo, generando conflictos y guerras crecientes? ¿O empezamos a compartir, viviendo con más armonía y plenitud?

Necesitamos un tipo nuevo de psicoterapeutas: gente que ayude a los occidentales a comprender que podemos ser más felices viviendo con menos, y que si mantener nuestro disparatado nivel de consumo sencillamente ya no es posible.

Gracias por tus comentarios.

¿Estás preparada/o para renunciar?

El petróleo se está agotando. El que queda tiene un coste creciente. Otros recursos van en la misma línea, y los efectos del cambio climático ya están aquí. Así, ya sabemos a que cosas será inevitable renunciar en los próximos 10 años:
  • viajes en avión
  • uso del automóvil (salvo situaciones excepcionales)
  • aire acondicionado
  • calefacción (en cierta medida)
  • artículos baratos tipo "todo a cien"
  • gambas
  • pescado (en parte)
  • carne (en gran medida)
  • objetos inútiles, o aquellos útiles pero no necesarios (en gran medida)
La pregunta es: ¿cual de las dos opciones elegimos: 1-lo asumimos colectivamente, empezamos la transición para que todo sea lo más fácil posible, ó 2-agotamos los tiempos y las reservas y nos precipitamos hacia el caos?

Gracias por tus comentarios.

miércoles, 10 de junio de 2009

El Mundo reconoce ahora que el actual modelo económico hace aguas

Discretamente, en la sección Natura, pero de forma contundente, el diario El Mundo reconoce que la economía actual está profundamente equivocada al no comprender que es parte del medio ambiente y no al revés. Aunque todavía no se atreven a escribirlo en la sección de Economía, y menos aún en la portada, la idea de que el sistema actual está prácticamente agotado está ya en boca de la prensa oficial.
Algunos fragmentos citados por Crisis Energética:
  • No hay planeta suficiente para mantener el ritmo de vida que llevamos. El modelo de crecer y gastar, usar y tirar, explotar y contaminar llega a su fin.
  • La segunda revolución industrial, cimentada en el petróleo, el automóvil y la centralización de la electricidad llegó a su colapso a finales del siglo XX, la burbuja crediticia reciente fue un falso intento de mantener con vida un sistema muerto.
  • El premio Nobel de Economía Paul Samuelson ha afirmado que "esta debacle es para el capitalismo lo que la caída de la URSS fue para el comunismo".
  • La teoría tradicional no ha tenido en cuenta que los mercados actúan sobre una base real, la de un planeta finito y con recursos limitados. En realidad, la economía es una parte de la ecología, y no al revés.
  • No podremos salir de la crisis con el mismo modelo que nos trajo a ella. El mercado global tal y como existe actualmente, es el gran enemigo de la sostenibilidad. Si algo nos ha conducido a esta situación es la búsqueda de un crecimiento económico ilimitado. La economía es un subsistema del sistema Tierra y no puede crecer indefinidamente en su interior sin comportarse como un cáncer.
  • Dos fenómenos encabezan esta crisis de civilización: el calentamiento global y el fin de la era del petróleo,
  • Lo que se llama producción del petróleo no es más que su extracción. Se extrae para luego disipar, quemar o gastar. El término producción funciona como una pantalla que oculta lo que hace la civilización industrial.

[Leer artículo] [Soluciones: Permacultura - Decrecimiento]

sábado, 6 de junio de 2009

Home. La última oportunidad.

Imagina que estás en un mundo que desaparece. Las llamas lo consumen, el aire se vuelve irrespirable. Así a lo largo de miles de kilómetros. No hay forma de huir a pie. Ante ti, una vía de tren que conduce a un lugar habitable. Llega el último tren. ¿Lo coges?

[Ver película]